Actualizado: 15 de julio de 2026 · Por el equipo de RedSaber
En Lectura Crítica, cada pregunta parte de un texto, y ese texto es continuo o discontinuo — la diferencia no es de tema sino de cómo está organizada la información y de cómo hay que leerla. Un texto continuo se sigue de corrido, de principio a fin; uno discontinuo se lee ubicando primero cómo se relacionan sus partes. Confundir esa diferencia el día del examen hace perder tiempo intentando leer una infografía como si fuera un párrafo.
Un texto continuo se lee de forma secuencial, en frases y párrafos que se encadenan uno tras otro; un texto discontinuo organiza la información de forma espacial, sin un único orden de lectura. La Guía de orientación del Examen Saber 11° 2026-1 del Icfes clasifica ambos formatos, a su vez, en literarios e informativos: (Fuente: Tabla 21, Guía de orientación del Examen Saber 11° 2026-1, Icfes)
| Formato | Literarios | Informativos |
|---|---|---|
| Continuos | Novela, cuento, poesía, canción, dramaturgia | Ensayo, columna de opinión, crónica |
| Discontinuos | Caricatura, cómic | Etiqueta, infografía, tabla, diagrama, aviso publicitario, manual, reglamento |
La clave para reconocer un texto discontinuo no es que tenga imágenes, sino que su información no se puede leer en una sola dirección: una tabla se lee cruzando filas y columnas, una infografía combina texto corto con flechas o iconos, y un aviso publicitario mezcla titular, imagen y letra pequeña en un mismo espacio.
El Cuadernillo de Preguntas de Lectura Crítica Saber 11° 2026 del Icfes trae varios ejemplos reales de texto continuo, de distintos géneros. (Fuente: Cuadernillo de Preguntas de Lectura Crítica Saber 11° 2026, Icfes) Incluye la narrativa literaria "Johnny", de la escritora García Robayo, el texto científico de divulgación "Instinto en lugar de lógica" sobre por qué el comportamiento de las avispas responde a instinto y no a un proceso racional, el ensayo personal "Es noche de martes" sobre el trabajo doméstico y los roles de género, un fragmento filosófico de "El Anillo de Giges" de Platón sobre la justicia, y el análisis histórico "Entre la crónica y la ideología" sobre la lectura de textos coloniales. Son textos de extensión media, entre uno y varios párrafos, que exigen seguir un argumento o una historia de principio a fin — no basta con leer la primera y la última frase.
El mismo cuadernillo incluye una infografía sobre procedimientos médicos de emergencia, caricaturas editoriales que piden identificar la crítica o la postura que transmite la imagen —más allá de lo que muestra literalmente—, y gráficas con datos de accidentalidad vial que combinan cifras, ejes y comparaciones regionales. En estos textos no hay un párrafo que resuma la idea principal: hay que construirla cruzando el título, las cifras o iconos, y cualquier pie de nota o leyenda que acompañe la imagen. Es un error común tratar de "leer" una gráfica de corrido, buscando una frase que no existe, en lugar de identificar primero qué se está comparando y con qué unidad. El formato de la pregunta no cambia frente a un texto continuo: sigue siendo un enunciado y cuatro opciones de respuesta, solo que la información que hay que interpretar está organizada de otra forma.
Los textos discontinuos representan apenas el 16% de las preguntas de Lectura Crítica —8% literarios y 8% informativos—; el 84% restante son textos continuos, repartidos en 24% literarios, 30% informativos filosóficos y 30% informativos no filosóficos. (Fuente: Tabla 22, Guía de orientación del Examen Saber 11° 2026-1, Icfes) Esto no significa que se puedan ignorar: aunque son minoría, representan alrededor de 6 a 7 de las 41 preguntas de la prueba, y suelen ser el tipo de texto menos practicado por los estudiantes, precisamente porque aparece menos. Descuidar ese 16% por enfocarse solo en narrativa o ensayos deja puntos sobre la mesa que son comparativamente fáciles de asegurar con poca práctica dirigida.
Sí, y tratarlos igual es el error más común. Frente a un texto continuo conviene seguir el hilo argumentativo de principio a fin, identificando de qué trata cada párrafo y cómo se conecta con el siguiente, antes de mirar las opciones de respuesta. Frente a un texto discontinuo conviene hacer lo contrario: mirar primero el título, los ejes o categorías, y cualquier leyenda o pie de nota, para entender la estructura completa antes de buscar un dato puntual — leerlo como si fuera un párrafo hace perder tiempo y lleva a interpretaciones equivocadas. Practicar ambos formatos por separado, y no solo lectura tradicional de textos largos, es lo que marca la diferencia en las preguntas basadas en textos discontinuos.
Ver también: Qué evalúa Lectura Crítica en el Icfes · Tipos de preguntas en Lectura Crítica · Plan de estudio de 12 semanas